Cada vez que te miras al espejo y tu imagen se va deshaciendo en el tiempo.
No reconoces esa figura que te observa con ojos tristes, opacos, temerosos, losmismos ojos de tu madre.
Ojos de mujer que deja a la niña en el abandono del pasado por un corto futuro de abuela.
Mujer, extraña condición, todo vive dentro, todo solo es un reflejo fuera.
Ante el espejo donde no te reconoces y quieres atrapar el efímero presente solo una imagen, el momento de sereno vacío, el instante que te detienes en una mirada a ti misma y solo alcanzas a ver el contorno de luces y sombras dibujado por un cansado pincel de artista artesano; Sin embargo el espíritu sin forma, sin rostro, bulle de energía, de esperanza, de fe
¡¡¡Tanto que decir... tanto que callar!!!
Porqué terminar lo que quizás aun no ha comenzado
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